Archivo del Autor: Chisco

Los orígenes de soypolitico.org

Lo de llamar a este blog soypolitico.org no es una idea luminosa que se me haya ocurrido a raíz de mis nuevas responsabilidades profesionales, viene de más atrás.

Como para tantos, para mí el 15M fue un auténtico revulsivo. Me despertó una inquietud política que desconocía. Hasta el momento, mis ansias de cambiar el mundo las había canalizado a través del voluntariado y de un carrera profesional que estaba desarrollando íntegramente en el Tercer Sector (fundamentalmente en el ámbito de la discapacidad intelectual y el autismo), pero la política… Eso no era nada digno, más bien repulsivo y sin utilidad alguna.

El 15M me hizo ver que la política es algo consustancial al ser humano, como dijo hace mucho Aristóteles, somos animales políticos. Y me hizo creer en que se podía cambiar y ponerla de verdad al servicio de las personas.

Esta inquietud la compartí con muchos amigos y, como aficionado a la tecnología, pensé que había que desarrollar herramientas que apoyaran una verdadera participación ciudadana. Así que me junté con Víctor Pinto (un hombre universal, ONGs, desarrollo organizacional, tecnología, ingeniería…, todo lo abarca y todo lo hace bien) y con los cracks del Colectivo Verbena (Carmen, Javi Tasio y Javi Bilbo) para contarles la idea y plantearles que la desarrolláramos.

Estuvimos unos meses ideando la aplicación (en el 15M habían surgido algunas parecidas, pero pensábamos que ninguna respondía exactamente a las necesidades que detectábamos, nosotros queríamos un “Facebook de la participación social”), estuvimos buscando apoyos para desarrollarla, pusimos en marcha este blog de apoyo y hasta hicimos un vídeo de presentación. Todo ello lo denominamos soypolitico.org, después de un intenso debate, ya que las reacciones generales al nombre eran de rechazo, como no podía ser menos.

Al final, el nombre de soypolitico.org fue una auténtica premonición y creo que, afortunadamente, ya no se ve con tanto rechazo.

La cosa no cuajó. Por falta de apoyos y de tiempo para dedicarle. Un proyecto así te exige lanzarte a tumba abierta y nosotros no podíamos hacerlo. Además, hubo otro aspecto decisivo: la aparición de Podemos. Podemos apostó desde el principio por herramientas digitales de participación que sí que se parecían bastante a lo que nosotros queríamos hacer. Y fue un tsunami, era absurdo intentar algo parecido cuando lo estaban haciendo tan bien.

Así que soypolitico.org se reconvierte ahora en un blog sobre mi experiencia en la política, aunque nunca olvidaré sus orígenes. Gracias a Víctor, Javi Tasio, Carmen y Javi Bilbo (de izquierda a derecha en la foto). Sois geniales.

soypolitico.JPG

Anuncios

Soy político

Jamás se me pasó por la cabeza hasta hace unos años. ¿La política?, ¿los políticos? Algo a evitar, algo malo, algo perverso.

Pero el 15M fue una iluminación. Habíamos reaccionado, no me lo podía creer. En lugar de asumir sumisamente el bipartidismo, esperando a ver si el siguiente era un poco mejor o un poco peor, en lugar de asumir el idílico relato de la Transición y de la actual democracia, gritamos que no nos representaban, que ya llevaban demasiado tiempo alejados del pueblo y que esto tenía que cambiar.

Y cuando parecía que las aguas habían vuelto a sus cauces habituales, surgió Podemos para canalizar buena parte de lo que había sido el 15M. Ese fue el momento en el que me dije que tenía que implicarme un poco más y empecé a colaborar en los Círculos relacionados con la discapacidad, que era mi ámbito profesional. Y también a leer mucho sobre política. De repente, me apetecía saber más y más, me apetecía formar parte de aquella ola de ilusión, aunque nunca pensé que me dedicaría a ello (tal vez el gusanillo sí estaba por ahí…).

Mayo de 2015. Ahora Madrid consigue un resultado espectacular en las elecciones municipales y unas semanas después, consigue formar gobierno. Por mi trabajo en ese momento en la Asociación Pauta, conozco a Marta Gómez, nueva concejala del distrito de San Blas-Canillejas (también de Barajas). En apenas una hora, en la que repasamos los temas más importantes de la asociación, tenemos una excelente sintonía, y es en ese momento cuando me entra una sana envidia. A mí también me gustaría ser protagonista de ese cambio tan ansiado.

Me quedo dándole vueltas y unos días después me animo a escribir a Marta y ofrecerme por si hay alguna posibilidad de entrar en el proyecto. Es cierto que llevaba un tiempo pensando en que mi etapa en Pauta tenía que terminar, después de diez años allí. Necesitaba nuevos retos y motivaciones, pero tampoco era cuestión de irse a cualquier sitio.

Sinceramente, pensaba que Marta nunca me contestaría, o que lo haría con algún cumplido, pero a las pocas horas lo hizo y, para mi sorpresa, me decía que tenía pendiente incorporar un Consejero Técnico (asesor) de los dos que le correspondían y que mi perfil le encajaba perfectamente, que buscaba a alguien que viniera del mundo social y que ella también había percibido muy buena sintonía en la reunión que habíamos tenido. Y me ofreció el puesto.

Lo tuve claro desde el primer momento, era una oportunidad que no podía dejar pasar, que encajaba totalmente con mis nuevas inquietudes políticas y con mis ganas de cambio profesional. Había muchos riesgos (apenas conocía a la que iba a ser mi jefa, se trataba de un cargo de libre designación y eventual, sujeto a todos los vaivenes que puede haber en el mundo de la política…), pero la ilusión pudo mucho más.

Y así, de la noche a la mañana, me convertí en político.